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Allá por el año 1988, en un viaje de vuelta desde León a Sama, alguien se dio cuenta que la distancia entre Soto de Caso y Sama era aproximadamente de 42 km, metro arriba metro abajo. Y como se acababa de fundar un club en Langreo, ese alguien propuso a la junta directiva que organizaran un maratón en nuestro Valle y ya no hizo falta empujar mucho, así de entusiastas eran por aquel entonces y a poco de insistir, ya estaban midiendo y contando.
Multitud de anécdotas y sinsabores, de momentos gratos y más gratos, de amistades y derrotas, de entrenamientos y lesiones, jalonan la historia de esta carrera que en el año 2006 se volvió a reconstruir.
Comenzó a tener fama en toda España cuando en el año 92, al cuarto de su inicio (hablo de memoria y las fechas me pueden traicionar), Rocío Ríos, César Sánchez y el ruso Andrei Ustanin, hicieron historia y más que historia, Rocío batía en más de tres minutos el récord de Ana I. Alonso y entonces el récord de España de la especialidad sonó como un trueno en cielo azul y el diario Marca se hizo eco llamando a la organización poco más que tramposa por la diferencia de altitudes entre salida y meta, como si ellos hubieran puesto las montañas y la carretera. El caso es que la publicidad en toda España fue enorme e hizo crecer al siguiente año la cifra de inscritos, ya que en el 92 llegaron a meta 191 atletas.
La primera decisión la tomó la Federación Española, que instó a rebajar las diferencias de altitud entre salida y meta, de ahí que al año siguiente se tomara por primera vez la salida delante del Ayuntamiento de Caso, unos 5 km adelante, lo que nos obligaba a ciertas modificaciones del trazado, pero que no fue obstáculo alguno para que la palentina Ana Isabel Alonso, la antigua record de maratón, viniera a tratar de arrebatárselo a Rocío y a poco si lo consigue, un segundo, en un día infernal que tiene como anécdota aquella en que un policía ha de atarle los cordones de las zapatillas a la palentina, cuando en la cuesta del pantano de Tanes se le desató uno y hacía tanto frío y lluvia, que la pobre chica era incapaz de atárselo ella misma. Era el domingo 7 de noviembre de 1993.
Empezaba a tener fama de prueba rápida y a figurar entre los maratones peninsulares como bonito y bien organizado, todo un logro para unos cuantos amigos que se reunían unos días antes y decidían donde, como y cuando, porqué y los demás entresijos de la carrera. Bonitos y añorados tiempos en que los cuchillos sólo se sacaban en las excursiones del club para cortar las tortillas.
De aquel viejo sueño, hay una placa de hierro en el puente de Soto para recordarlo a los transeúntes... pero todo cambia:
Nuestro viejo Maratón -Valle del Nalón o Asturias - cambia de fecha, de trazado, y hasta de nombre: fieles a nuestro empeño de siempre, de cuidar ante todo al atleta popular, y después de constatar los muchos inconvenientes y trastornos que suponía, no sólo un recorrido lineal, sino - y esto es importante- la lejanía y soledad en que discurría una gran parte del mismo, hemos apostado por un circuito más asequible, favorable, y centralizado en la parte media-baja del Valle del Nalón. Evitamos así, madrugones, desplazamientos de muchos kilómetros, y complicaciones de logística tanto para la organización como para los participantes y sus familias. Por otra parte, el final de junio, fecha en la que nos vimos arrinconados, se demostró nefasto para la participación: totalmente descolgados de la temporada de maratones, y con el fantasma del calor como agravante, suponía un punto negativo a corregir. . . . así que nos vamos a finales de Marzo. Resumiendo: salida y meta en Sama de Langreo, circuito urbano de dos vueltas de 21 km, fecha, 24 de marzo de 2013, y nombre: "Maratón de Langreo".
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